Un día de 1970 un taxi se detuvo frente a una casa de la calle Elías Fernández Albano, en La Granja. En una pieza ensayaban Los Amigos de María, un grupo de cabros del barrio que grababa baladas para Odeon, la filial chilena de EMI. Cuando abrieron la puerta, en la vereda esperaba un estadounidense alto y rubio, con aspecto de vaquero de película.
"Yo soy Dean Reed y vengo mandado por Odeon", dijo.1
En Chile era un ídolo desde 1961.23 "Dean Reed vino porque era de izquierda y llegó a Chile a promover la UP. Éramos del mismo sello, y en Odeon nos pidieron acompañarlo. Y nosotros de política nada: tocar no más. Así que lo acompañamos", explicó el bajista, Heraldo "Tito" Barahona.4
Ese año el yanqui grabó con ellos "Somos los revolucionarios". Durante los tres años siguientes, la banda fue lo que necesitaba la industria del disco chilena en tiempos de la Unidad Popular, un grupo capaz de tocar canciones de protesta, baladas eléctricas, rock and roll en inglés o lo que el sello le pusiera delante. Cuando por fin les dieron un LP propio, tampoco les pidieron canciones. Querían éxitos ajenos. El tema más personal del disco terminó siendo una improvisación de casi diez minutos, grabada porque faltaba material para completarlo.5

Un nombre que no eligieron
Barahona nació y se crió en La Legua, una de las poblaciones populares más antiguas de Santiago. Aprendió solo. Sus referentes eran un tío que dirigía una orquesta de tangos en Antofagasta y un amigo de la familia, el humorista y músico Jorge Cruz.6
Como no tenía instrumentos, los fabricó. Armó la primera batería "fierro por fierro". Con la guitarra y el bajo fue más lejos.
"Nos robamos un árbol. No teníamos nada. Había un árbol tirado en el antejardín de una casa. Lo miré y dije yo 'ahí está'. Fuimos en la noche, saltamos una murallita, lo pescamos, lo echamos al hombro entre cuatro y partimos. Ahí empecé a trabajar yo: hice un bajo y una guitarra. Del mismo árbol".7
El grupo empezó a mediados de los sesenta tocando en colegios y balnearios de la costa central. Su primera vitrina fue la televisión. En Los estudiantes cantan, un programa del canal 9 de la Universidad de Chile, acompañaban a escolares que querían ser cantantes y tocaban las cortinas musicales de Los 3 Diferentes, el grupo de humor musical de Jorge Cruz.
"Como nosotros éramos nuevecitos, cuando nos presentaban, nos decían 'Los Diferentes'. Y el nombre se fue quedando".89
Como Los Diferentes grabaron para Odeon en 1968 o 1969. El único single que se les conoce es "Ven a mí / Voy a pintar las paredes con tu nombre".10 Cantaba Miguel Cantillana, que firmaba como Michel McDonald. Tocaban Mariano Gálvez y Fernando Espinoza en las guitarras, Barahona en el bajo y Óscar Segovia en la batería. A Segovia le decían "Chaquiri" por su parecido con George Chakiris, el actor de West Side Story.11 Sonaban como Los Ángeles Negros, que por esos años empezaban a vender baladas con guitarra eléctrica en todo el continente.12
En 1970 Odeon les cambió el nombre. La idea fue de la dirección del sello y de Osvaldo Jeldres, un compositor que le había escrito a Los Ángeles Negros una de sus canciones más conocidas, "El rey y yo".1314 No era una práctica extraña. Ese mismo año el director artístico, Jorge Oñate, rebautizó como Los Golpes a un grupo de Iquique.15
Ni los propios Amigos de María sabían bien qué responder cuando les preguntaban de dónde venía el nombre.
"Inventamos mil cosas para hacer atrayente el nombre cuando nos preguntaban", contó Barahona. "Los Amigos de María no era un lema evangélico ni nada similar. Hasta tuvimos problemas en Perú: allá lo asociaban con amigos de la marihuana".16
El primer single con el nombre nuevo, "Un rayo de luz / Toda mía la ciudad", todavía traía la aclaración "(Ex Los Diferentes)" en la etiqueta. Algunas copias venían con una tarjeta promocional con quince retratos de los integrantes, con anteojos y peinados de colegio.17 Por esa época entró un cantante nuevo, Miguel "Dany" Hernández, y con él el grupo encontró su formación más estable.1819

El gringo de las calcetineras
Reed había llegado a Chile por primera vez el sábado 18 de marzo de 1961. En Estados Unidos era uno más entre los imitadores de Elvis Presley. En Sudamérica, en cambio, una canción suya, "Our Summer Romance", había llegado a lo más alto de los rankings de radio.20
Oñate lo fue a buscar al aeropuerto de Cerrillos y lo encontró rodeado de admiradoras. La revista Ercilla tituló "El rock con chaleco rojo" y contó que "una manga delirante de calcetineras", como se les decía a las adolescentes por sus calcetines blancos, lo siguió por la ciudad, lo despeinó y le cortó un pedazo de la chaqueta. La misma revista lo describió como "un buen muchacho norteamericano, inofensivo e ingenuo, sin ideas sobre otra materia que no sea el rock".21
Las ideas llegaron después, y en buena parte en Chile. Reed volvió varias veces durante la década, hizo fotonovelas y se hizo amigo de Ricardo García, el locutor que difundió la Nueva Canción Chilena en la radio y que lo acercó a la izquierda.22 Oñate recordaba lo que le decía al ver las poblaciones callampa. "No puedo creer que vivan así".23 Hacia 1970 vivía en Italia, filmaba westerns y se declaraba socialista.
En agosto de 1970 volvió a Chile, invitado por la Sociedad de Escritores.24 Faltaban semanas para la elección presidencial, y Salvador Allende podía ganar. Reed se sumó a la campaña de la Unidad Popular y cantó en sus actos. "En ese tiempo fui menos cantante que agitador", escribiría después.25
El 1 de septiembre, tres días antes de la votación, se plantó frente al consulado de Estados Unidos en Santiago con un balde y detergente. Según la revista de espectáculos Telecran, antes de empezar leyó un texto. "Esta bandera norteamericana está sucia con sangre de las mujeres y niños vietnamitas". Empezó a lavarla, y los carabineros de guardia lo detuvieron antes de que terminara.26 Al día siguiente, según contó Reed, Pablo Neruda mandó un telegrama al gobierno para pedir que le devolvieran la bandera, porque la había limpiado con su corazón y sus canciones.27 Telecran cerró su crónica con una pregunta. "¿Será sincero en sus planteamientos, o solo recursos publicitarios?".28
Para entonces ya había pasado por la casa de La Granja.
Somos los revolucionarios
Las melodías las traía Reed. Las letras en castellano las escribió Jeldres, que lo conocía desde su primera temporada en Chile.
"Tuvimos una conversación y él me sugirió que tenía que ser una cosa más o menos violentona, fuerte", contó el compositor en 2008.29 Barahona lo resumió desde el otro lado. "Nos presentó los temas y nosotros los arreglamos".30
A mediados de septiembre de 1970, Telecran informó que Reed había grabado dos temas para Odeon, "ambos de contenido social", y que había cedido los derechos al Comité Chileno de la Paz, la rama local del movimiento pacifista que promovía la Unión Soviética.31
El single salió con la etiqueta "Dean Reed con Los Amigos de María". En el lado A estaba "Las cosas que yo he visto", una balada lenta en la que Reed, casi hablando, enumera lo que ha visto: un hombre al que no le dan alojamiento por ser negro, un muchacho hambriento al que le niegan comida, un pobre arrodillado ante un rico.32 En el lado B, "Somos los revolucionarios", una canción de ritmo marcial con un coro para cantar en grupo: "Somos los revolucionarios / queremos la justicia y la libertad".33

Se la ha descrito como un himno pop optimista y comercial, propio de fines de los sesenta, con una letra abiertamente latinoamericanista. Reed no veía contradicción entre ser una estrella pop y declararse revolucionario.34 Décadas después, otros la escucharon como un catecismo de izquierda con acento yanqui, una de las grabaciones más extrañas del rock chileno.35
La banda no había buscado ese encuentro. "EMI fue quien nos presentó, y no creo que él haya tenido mayor conocimiento previo de nuestro grupo. Lo que quería era grabar pronto esas canciones", contó Barahona.36
La canción decía "somos". Lo único que los unía era un encargo del sello.
Rock para la Unidad Popular
Durante la campaña, la Central Única de Trabajadores, la CUT, le encargó al cineasta José Román una película con Reed. El cantante visitaba minas, fábricas y caletas, conversaba con los trabajadores y cantaba entre una escena y otra. Al terminar el rodaje, le pidió a Román algo que en Chile casi nadie conocía todavía.
"Me dijo, mira, ¿por qué no me haces lo que después se va a conocer como el videoclip?", recordó Román.
Con los descartes armó "un clip que ya duraba un minuto más o menos", con Reed en primer plano sobre fondo negro y "Somos los revolucionarios" sonando.37 La película se perdió después del golpe. Del clip quedaron unos segundos que hoy circulan en internet. Los Amigos de María no aparecen, pero se los escucha.
Allende ganó. El martes 3 de noviembre de 1970, día del cambio de mando, Santiago tuvo fiestas populares en varios escenarios a lo largo de la Alameda. En un afiche de la época, el nombre de Los Amigos de María aparece en el escenario 1, entre Gloria Benavides y Los Ramblers.38 El día anterior, el diario comunista El Siglo había publicado la lista de artistas de las fiestas, y ahí estaban, junto a Víctor Jara, Inti-Illimani y Los Blops.39 Reed también tocó esa noche y cerró su actuación con un ¡Viva Chile, mierda!40
Con Reed tocaron además en la Plaza de Armas, en un aniversario de la CUT en plena Alameda y en el Hotel Antofagasta, en el norte.41 Grabaron un segundo single. "Siento que la historia llama" estaba dedicada a Patricia, la esposa de Reed, de la que se estaba divorciando. "Ustedes" iba "a la memoria de Ernesto 'Che' Guevara".4243
En febrero de 1971 Reed volvió para el Festival de Viña del Mar y se quedó cuatro meses. "Durante cuatro meses actué tres veces al día, todos los días, totalmente gratis", le dijo a la revista Ritmo. Recorrió minas de cobre, cárceles y barrios pobres.4445 El 1 de mayo, Día del Trabajador, Fernando Velo, fotógrafo de la editorial estatal Quimantú, retrató a la banda en un escenario al aire libre del centro de Santiago, con tres guitarras eléctricas, amplificadores apilados y un cantante de pelo oscuro al micrófono. La foto circula como si fuera Reed, pero no es él. Probablemente es Dany Hernández.46

Las canciones con Reed sonaron más en actos políticos que en las radios.47 La música de la Unidad Popular era otra. La izquierda tenía su propio sello, Dicap, y su propio lenguaje musical, la Nueva Canción Chilena. El rock eléctrico llegaba de Estados Unidos e Inglaterra, y al rockero se lo tachaba de colonizado o alienado.48 Para los más dogmáticos, cantar en inglés era hablar el idioma del imperio.49 Desde la derecha, los jóvenes de pelo largo eran sinónimo de desorden y drogas. El rock despertaba sospechas en los dos lados.50
Reed descolocaba ese esquema. Era un estadounidense que usaba el lenguaje de la estrella pop para cantar contra Estados Unidos.51 Ni siquiera la Nueva Canción confió en él de entrada. Eduardo Carrasco, de Quilapayún, recordaba que al principio pensaron que buscaba "construirse una imagen de revolucionario, con un objetivo mediático". Después cambió de opinión. "Dean era sincero… en realidad era bastante ingenuo".52
En medio estaban cinco cabros de La Granja que no habían elegido nada de eso. Se los ha puesto como el caso emblemático de las bandas que tuvieron que plegarse a la euforia allendista para poder grabar.53 Barahona nunca lo contó como una conversión política ni como una imposición. Lo contó como un trabajo.
Banda de estudio
Odeon tenía un método para completar discos. En 1969, cuando Los Ángeles Negros llegaron incompletos a grabar su primer LP, Oñate llamó a músicos profesionales para terminarlo. Uno de ellos, Nano Concha, lo recordaba así.
"Nos llamaron para llenar la grabación. Tocamos temas de moda, y completamos el disco, pero sin mayor compromiso. Para nosotros eso era un trabajo y lo que queríamos era pasar por caja e irnos".54
Los Amigos de María ocuparon un lugar parecido. Entre 1970 y 1972 grabaron singles propios y acompañaron, en el estudio de la calle San Antonio, a quien el sello les pusiera delante, desde Reed hasta un par de baladistas.55 Años después, en Brasil, Segovia todavía se presentaba en una radio como ex "percussionista da Odeon em Santiago".56
Varios de esos temas llevaban la firma de Jeldres.57 A "Pancho camina" y "Guitarra", el single de 1972, se las ha descrito como canciones ingenuas.58 "Juan Verdejo", de 1971, tomaba el nombre de un personaje de caricatura muy popular, el roto chileno, el pobre de la ciudad con la ropa gastada y el humor intacto. En la canción, Verdejo lleva "salitre" en el sudor, "notas de cobre en su canto y en su mirada carbón", y termina siendo "en las luchas de su pueblo" el "amo y señor".59
Era el lenguaje de la época. La banda podía tocarlo y después grabar una balada.
Jhuliano El Extraño
En 1971 Odeon los juntó con un cantante argentino que se hacía llamar Jhuliano El Extraño. Como con Reed, los discos salían a su nombre, con la banda de acompañamiento, y Hernández seguía siendo el vocalista del grupo.6061 Jhuliano se llamaba Julián Torres y venía del norte de Argentina. Grababa en el sello desde 1970, con la orquesta de Sergio Arellano, y ese año había ganado el segundo Festival de la Canción de Arequipa, en el sur del Perú, con "Duro es el pan".62 Era un intérprete de boîte, como se llamaba a los locales nocturnos con show y orquesta, y Barahona lo recordaba sobre todo por el espectáculo.
"Tú te sentabas en una boîte donde actuaba Jhuliano, no te parabas más y no le sacabas más los ojos de encima. Te podía hacer correr lágrimas. Era poeta, se ponía a rezar, en el repertorio tenía hasta 'La copa rota'".
Cuando cantaba ese tango se bajaba del escenario, caminaba entre las mesas, tomaba una copa y la tiraba al suelo. "Y la gente se paraba y todo el mundo quebrando copas".63
Segovia, el baterista, fue más directo. "Jhuliano era afinado, lógicamente, aunque no tenía un gran vozarrón. Pero sí era muy dramático: actuaba en el palco, hacía caretas y miraba a las nenas".64
Con él grabaron tres singles: "Mi barca construiré / Vivo por tu amor", en 1971, y "No cierres la puerta / Nina nana" y "Espérenme / Ardillita", en 1972.65 "Nina nana" era una versión de "Ninna nanna (cuore mio)", que Caterina Caselli y los Dik Dik habían cantado en el Festival de San Remo de 1971. Hubo quien comparó esas canciones con un Sandro exaltado y elemental.66 Con los años, "No cierres la puerta" quedó como un clásico del rock chileno.67
Con Jhuliano la banda se endureció. En las giras escuchaban discos de Steppenwolf, Ten Years After, Led Zeppelin y Black Sabbath.6869 Tocaban en colegios, en la boîte Frente al Mar de Cartagena y en la televisión. Un espectador de esos años recuerda que los sábados, en el canal 9, "te encontrabas a Los Amigos de María, Largo y Tendido, Los Jaivas, los Blops". Las cintas de video eran caras y se borraban para volver a usarlas, así que de esas presentaciones no quedó nada.70
En 1972 sacaron un single sin cantante invitado. En un lado iba "California Blues", un tema de Jimmie Rodgers de 1929. En el otro, "Prende fuego a tu soledad", su primera composición propia en un disco.71 "Ése me gusta mucho porque ya estaba la personalidad de nosotros", contó Barahona.72 Era el single de un grupo afiatado y con las ideas claras.73 Ese año Odeon incluyó "California Blues" y "No cierres la puerta" en Alta revolución, un compilado de éxitos del momento, junto a T. Rex y Blue Mink.74
Diez minutos para llenar un disco
En 1973 llegó por fin el LP, y se llamó Rock. Barahona contó el encargo de dos maneras. En 2008 dijo que Odeon les pidió "hacer un long play de rock".75 En 2016 explicó lo que eso significaba.

"No era la idea de Odeon que hiciéramos temas originales, ellos querían una recopilación de canciones grabadas por gente famosa".76
Así que el disco se llenó de versiones. "La carta" era "The Letter", de los Box Tops. "Qué dije" era "What'd I Say", de Ray Charles. "Sally la larga" era "Long Tall Sally", de Little Richard. Estaban además "Ruta 66", en la versión de los Rolling Stones, y "Quién parará la lluvia", de Creedence Clearwater Revival. Los títulos aparecían en castellano en la carátula, pero la banda los cantaba en inglés.7778
Rock salió con el logo de la Serie Popular de Odeon, el mismo que ese año llevó la edición chilena de El lado oscuro de la luna, de Pink Floyd, y el primer LP de Tumulto, otra banda de rock del sello a la que el golpe dejó sin promoción.7980 Ese mismo año, en el sello estatal IRT, salió el LP de Panal, con Corales y Denise, de Aguaturbia.81
Faltaba material, y lo resolvieron en el estudio.
"Quedaban pocos días para terminar el proceso de grabación y faltaban muchos minutos para que el long play estuviese listo. En el sello nos apuraron y nosotros dijimos 'podemos hacer algo nuestro'. Fuimos al estudio, Mariano agarró la guitarra, se sentó 'Chaquiri' en la batería y me puse yo en el bajo. Y echamos a andar la máquina. Así salió 'Vuelve a comenzar'. Fue una inspiración del momento".82
"Vuelve a comenzar" abre el disco y dura casi diez minutos. Es un boogie largo y rápido, de riffs filosos que se repiten una y otra vez.83 La letra cuenta una inundación que "en su arrastre lleva lo que poco servirá" y una ciudad donde después "todo vuelve a florecer y triunfa la hermandad".84 Hernández sopla la armónica, Segovia agita una botella de Fanta con monedas y, a mitad del tema, la voz se rompe en un grito de medio minuto.8586
Después de años tocando lo que Odeon les encargaba, la canción más propia de Los Amigos de María apareció porque al disco le faltaban minutos.
En el LP había otro tema en castellano, "Guitarra", dedicado al instrumento que al cantante le "dio luz, ilusiones y fe".87 Ya había salido en el single "Pancho camina / Guitarra", de 1972, donde la etiqueta se lo atribuía a Jeldres.88 Tres años después de "Somos los revolucionarios", la banda grababa a Ray Charles y a Little Richard.
Un corte de pelo gratis
Para septiembre de 1973 el grupo tenía contratos para una gira por Perú y, según Barahona, un tour por México. Antes de partir hicieron una gira de despedida por Chile.8990
El 11 de septiembre los encontró en Arica.
Ese día los militares tomaron el poder. Arica quedó como zona de emergencia con mando propio, a cargo del coronel Odlanier Mena, comandante del regimiento de la ciudad.9192 Hubo toque de queda, detenciones y presos políticos en la cárcel pública desde septiembre.93 "Ahí estábamos actuando cuando… golpe de Estado. Cerraron las boîtes, quedamos sin dinero", contó el bajista. Mariano Gálvez y Fernando Espinoza se desesperaron por volver a Santiago, "por sus padres y por las noticias de bombardeos y muertos". "Pescaron su maleta, su guitarra, una botella de ron y partieron caminando".94
En otra entrevista dio más detalles. "Se demoraron cerca de un mes: en el trayecto hicieron dedo, anduvieron en tren, fueron agredidos y les rompieron sus instrumentos".95 En 1973 no había tren entre Arica y Santiago. El servicio al sur partía de Iquique, a más de trescientos kilómetros, y tardaba entre tres días y medio y cuatro en llegar a La Calera, cerca de la capital.96 El primer tramo tuvo que ser a dedo.
Los otros tres se quedaron en Arica, sin trabajo y sin plata.
"El resto recién pudimos volver a los quince o veinte días. También fuimos agredidos por la policía: nos pegaron y nos cortaron el pelo. Y ahí quedó el grupo".97
Cortarles el pelo a los jóvenes fue una práctica de esas semanas. El 20 de septiembre de 1973, La Tercera informó que "cientos de jóvenes melenudos" hacían cola en las peluquerías, y lo presentó como prueba de que era falso el rumor de que los militares cortaban el pelo en la calle.98 Lo hacían. En el norte se rapaba en plena calle a los de pelo largo,99 y en Santiago hubo cortes con bayoneta en la vía pública.100
Dos años antes, Reed había pasado por algo parecido. En junio de 1971 entró sin permiso a Argentina, entonces bajo un gobierno militar, y terminó preso en la cárcel de Villa Devoto. Desde la celda escribió que lo primero que hicieron fue cortarle el pelo. "Es la primera vez que tengo un corte de pelo gratis".101 Contó después que lo soltaron porque se pasaba el día cantando "Somos los revolucionarios" y tenía hartos a los guardias.102
Mientras Barahona seguía en Arica, La Legua, la población donde había nacido, fue uno de los pocos lugares de Santiago donde hubo resistencia armada el día del golpe. El domingo 16 de septiembre la allanaron la Fuerza Aérea, el Ejército y Carabineros, con tanques, tanquetas y helicópteros, durante más de siete horas. Los detenidos terminaron en la base aérea de El Bosque y en el Estadio Nacional.103
El golpe también terminó con el circuito en que trabajaban. El toque de queda vació la noche, y poco después un impuesto del 22 por ciento a los espectáculos cerró buena parte de los locales.104
"Los Amigos de María no nos juntamos más", dijo Barahona.105
"Lo nuestro fue muy fugaz. Estábamos en el despegue cuando pasó el Golpe. Y ahí se terminó todo. No fueron más de tres años y, en ese tiempo, es imposible que un grupo llegue a alcanzar una fama tan grande".106
Podría haber sido otra cosa
Segovia se fue a Brasil. En 1974 recorría el país como percusionista de Chaski, un grupo de música latinoamericana de São Paulo.107 En 1979 fue uno de los fundadores de Raíces de América, que mezclaba instrumentos andinos con bajo y batería eléctricos.108 Según Barahona, alcanzaron a formar un trío, Cultrún, que tocó en un festival en Perú donde también estaba Chabuca Granda.109
Barahona volvió a trabajar la madera.110 Hasta comienzos de este siglo tuvo un estudio de grabación en la calle Copacabana, en La Legua. En 2008 vivía en La Florida, en una casa llena de muebles hechos por él. Fernando Espinoza murió en 2001. Mariano Gálvez trabajaba en la Municipalidad de San Miguel y a veces tocaba. A Dany Hernández, Barahona lo vio por última vez atendiendo en una estación de servicio de la avenida Vespucio. Después supo que se había comprado una micro, un bus de transporte público, y que hacía el recorrido por la Alameda.111 De Jhuliano supo por última vez a mediados de los noventa, cuando le escribió desde Brasil para contarle que grababa un disco en castellano y portugués.112
Reed se instaló en la República Democrática Alemana, y "Somos los revolucionarios" se fue con él. En 1972 un diario de Denver informaba que era un gran éxito en la Unión Soviética. La cantó en Berlín Oriental en el Festival Mundial de la Juventud de 1973, y en 1974 el sello estatal Amiga la editó en un single con la orquesta de la radio de Berlín. En la etiqueta, el crédito de autor dice "Folklore".113114 En 1978 dirigió y protagonizó El cantor, una película sobre Víctor Jara. En junio de 1986 apareció muerto en un lago junto a su casa, en las afueras de Berlín Oriental. La versión oficial habló de un accidente.115 Junto al cuerpo había una carta de despedida que apunta a un suicidio,116 aunque su familia en Estados Unidos siempre sostuvo que lo habían matado.117
Las cintas de Rock, mientras tanto, quedaron en Odeon, y por décadas el LP original fue una rareza. A comienzos de octubre de 2026, en Discogs había cuatro veces más coleccionistas buscándolo que dueños de una copia.118
La primera reedición apareció en 2006, un CD francés no autorizado que lo presentó con la frase "Recorded in 1968". El error pasó a blogs, foros y a una reedición chilena en vinilo, sin sello ni fecha, y convirtió a una banda de La Granja en precursora de Led Zeppelin.119
La fecha es falsa. "Who'll Stop the Rain", de Creedence, salió en 1970, "Guitarra" había aparecido en single en 1972, y en 1968 el grupo se llamaba Los Diferentes y grababa baladas.
En 2014 un sello europeo volvió a editar Rock en vinilo, en una tirada de quinientas copias.120 Para entonces el disco ya circulaba por internet. El video de "Vuelve a comenzar", subido a YouTube en 2008, supera las 59 mil reproducciones, y el álbum completo, subido en 2012, las 42 mil.121
En 2016 Barahona vivía en el litoral central, frente al Pacífico.
"Yo nací y viví en La Legua. Ahí es donde empezamos a ensayar. Imagínate lo que es la música para mí. Haber nacido ahí, conocer a Dean Reed, grabar y aprender música".
"Podría haber sido otra cosa, ¿no?".122